Araña roja ¿Qué es y cómo combatirla?



Comúnmente conocido como araña roja, el ácaro rojo ('Tetranychus urticae') es uno de los más temidos por los agricultores y jardineros. Son ácaros, (una subclase de los arácnidos) muy pequeños, con cuatro pares de patas y sin antenas, que solo se pueden ver claramente a través de una lupa o un microscopio. Las hembras son de color rojo y tienen una forma ovalada, mientras que los machos tienen una forma un poco más alargada y su color es más claro, cercano al rosa. Su naturaleza y la rapidez con la que se reproducen hacen de este pequeño insecto un enemigo muy peligroso. 

Uno de sus poderes es que, por su diminuto tamaño, resulta muy difícil observarlos a simple vista, de tal forma que en el mejor de los casos solo podremos ver unos pequeños puntos rojos que, a veces, se mueven. Su tamaño promedio es de medio milímetro, pero las hembras suelen ser ligeramente más grandes que los machos. Por ello, para saber si alguna de nuestras plantas está infestada, hay que ser un muy buen observador, con mucha agudeza visual, o conocer algunas de las huellas que delatan su presencia.







La araña roja es un ácaro fitófago, es decir, se alimenta de la savia de las plantas. Pero también es polífago, ya que se siente atraído por un gran número de especies vegetales

Otro de los daños que puede provocar este insecto se debe al efecto de la densa tela de seda que teje, cuyo fin no es otro que crear un microclima adecuado para su desarrollo. Con esta red envolviéndola, la planta pierde capacidad de respiración. En los casos graves, las hojas se vuelven amarillentas y, luego, sufren una grave desecación que, si no se remedia, provoca su muerte. 





Así que, si en tu cultivo has encontrado con alguna de estas señales, debes ponerte manos a la obra para acabar con la plaga. Sin embargo, recuerda que siempre es mejor prevenir que curar.


Limpieza, Este es el primer paso para acabar o atenuar plagas de araña roja. Mantén limpia y desinfectada la zona del cultivo. También podemos pulverizar agua frecuentemente sobre las plantas, esto dificultará sus movimientos y reducirá los daños. Puedes pulverizar mezclas como aceite de neem, pelitre y jabón potásico.


Una buena defensa es el mejor ataque


Si tus plantas todavía no han sido atacadas, una buena prevención hará que estos diminutos devoradores se mantengan alejados. Una de las mejores formas de hacerlo es contando con la ayuda de otros pequeños aliados, especialmente en los cultivos al aire libre:

- Por ejemplo, las mariquitas (vaquitas de San Antonio). Si quieres contar con una eficiente patrulla formada por mariquitas para que vigilen tus plantas, puedes comprarlas o atraerlas. Además de ácaros y pulgones, se alimentan de polen, por lo que, si cerca de tus cultivos pones otras especies con flores (hinojo, eneldo, cilantro o zanahoria son sus preferidas), estarán encantadas de acudir en tu ayuda. 

- Otro de los depredadores más eficaces es el 'Phytoseiulus persimilis': las larvas y los adultos de este ácaro depredador buscan sin descanso a las arañas rojas, las atrapan y succionan su fluido corporal. Aunque se alimenta de arañas rojas en todos sus estadios, tienen una preferencia especial por los huevos. Los ejemplares adultos de esta especie son capaces de devorar diariamente hasta 7 arañas rojas o una veintena de larvas y huevos.



Phytoseiulus persimilis



- Otra forma de prevenir esta plaga, especialmente en cultivos interiores, es mantener una limpieza exquisita del espacio. Si vas a poner en contacto tus plantas con otras, por ejemplo con clones intercambiados con otros cultivadores, examínalos a conciencia para asegurarte de que no van a contagiarles la plaga. Vigila incluso tu propia limpieza personal y la de tu ropa, si has estado en contacto con otras plantas, ya que sin querer puedes servir de medio transporte a alguna araña roja.

- Pero además de limpio, el cuarto de cultivo debe estar también ventilado, ya que las arañas rojas proliferan cuando el aire está viciado. Si creamos un buen sistema de ventilación, evitaremos su presencia; cuando el aire provenga del exterior, hay que contar también con un buen filtro que pueda detener a cualquier insecto.


- Por último, controla la temperatura y humedad interiores, ya que unos niveles altos tampoco ayudan a luchar contra esta plaga que se reproduce a gran velocidad si la temperatura supera los 27 grados.





¡Una vez tengamos esto en claro ya podemos empezar a gestionar nuestra huerta como los mejores!

¡Pero no olvides que la vida es un aprendizaje constante, y tu también puedes experimentar con tus propios conocimientos!


Si necesitas ayuda puedes escribirnos a nuestra pagina de Facebook:



Por Mi Huerta Fácil - General Roca

¡Síguenos en nuestra pagina de Facebook!
@mihuertafacil.roca

Autor: Germán Matías Botté







Fuentes: 

  • https://nostoc.es/arana-roja-informacion-soluciones-y-tratamiento-de-la-plaga
  • https://www.humboldtseeds.net/es/blog/arana-roja-cannabis/

Entradas populares de este blog

28 métodos para PREVENIR que los gatos dañen nuestros cultivos

Cómo reutilizar las bolsitas de té en el jardín

Cinco plantas que mantendrán tu casa ¡sin cucarachas!